El Poder Aéreo Ecuatoriano en 1995 – 21 años de la Batalla del Cenepa

El 10 de Febrero se celebra el día de la Aviación de Combate cuando la Fuerza Aérea Ecuatoriana se enfrentó en un nuevo conflicto con el Perú, el que empezó con diversos roces, cruces de palabras y amenazas a nivel de los puestos fronterizos en la zona no delimitada de la cuenca del río Cenepa en los últimos meses de 1994, los que fueron degenerando y configurando la clara intención del Perú de desviar la atención de sus problemas internos por una parte y consolidar la posición del presidente de ese entonces Ing. Alberto Fujimori, derrotando a las guerrillas de “Sendero Luminoso” y “Tupac Amaru”;; y por otra, la de terminar de una vez por todas con el cierre de la frontera con el Ecuador, en base de lo estipulado en el Protocolo de 1942 y la interpretación de éste por parte del Perú.

Las refriegas entre patrullas y puestos se volvieron verdaderos conflictos cuando el 12 de diciembre de 1994 el Coronel Manuel Lazarte Comandante del Batallón de Infantería de Selva No 25 “Callao” del Ejército del Perú presentó un ultimátum al Comandante del Batallón de Selva No 63 “Gualaquiza” en el que se amenazaba que se desalojaría con las armas a las fuerzas ecuatorianas si éstas no abandonaban sus puestos del alto Cenepa, puestos que estaban en poder del Ecuador desde hace mucho tiempo atrás sin haber sido objeto de reclamo anteriormente.

Estas amenazas se volvieron realidad cuando se detectó por parte del Ejército Ecuatoriano la presencia de un grupo de infantería de selva peruana infiltrados mediante operaciones helitransportadas a la retaguardia de los puestos ecuatorianos con la intención de consolidar sus posiciones y bloquear de sus vías de comunicación y abastecimientos. Esto generó la rápida reacción del Ejército del Ecuador con la implementación de dos agrupamientos tácticos de operaciones compuestos por personal especializado en selva sobre quienes recayó la responsabilidad de mantener las posiciones y desalojar a los infiltrados, sin sobrepasar la línea del status-quo, puesto que es de destacar que la intención política del Ecuador fue siempre la de no traspasar esta línea para no generalizar un conflicto entre los dos países. En el ámbito aéreo, esta situación produjo el inmediato incremento de los niveles de alertamiento de la Fuerza Aérea lo que implicó la sucesiva aplicación de los planes de empleo que establecían los deberes y tareas que debían desarrollar cada una de las unidades tácticas.

Es así que se establece un dispositivo de combate con la creación de un grupo aéreo con medios del Escuadrón 2311 A-37B, Helicópteros  del Ala de Combate N° 22 y aeronaves T-34 de la Escuela Superior Militar de Aviación, en la ciudad de Macas con el nombre de “Grupo Aéreo Amazonas” cuya misión fundamental era la de proporcionar apoyo aéreo aproximando a las fuerzas terrestres empleadas en combate en el alto Cenepa, mientras tanto todos los medios de los Escuadrones 2112 Mirage F1, 2113 Kfir C2 más los del Escuadrón 2312 con sus viejos pero venerables y eficientes AT-33 se dispusieron apoyar al sistema de defensa aérea para prevenir las posibles incursiones de la Fuerza Aérea Peruana y de acuerdo con la doctrina, disputarle a ésta, el control del espacio aéreo para alcanzar la superioridad.

Acciones del 10 de Febrero

El escuadrón Vigalco Nro.1 detecta en su pantalla la traza de incursores aéreos rojos, alertando el sistema de defensa aérea.

A las 12h30 la escuadrilla “Conejos” conformada por el Sr. Mayo. Raúl Banderas (líder) en el FAE-807 y el Sr. Capt. Carlos Uscátegui (nro. 2) en el FAE-806, son alertados.

A las 12h47 reciben la orden de scramble e inmediatamente arrancan sus motores, ingresaron a pista activa y en dos minutos ya se encontrban en el aire.

Acelerando a 0.9 de mach y luego de un minuto de vuelo cambiaron con la frecuencia asignada a la defensa aérea. Virando al rumbo 140 e iniciando el ascenso a 30.000 pies.

La defensa aérea informó la presencia de blancos a 170 millas de su posición con el rumbo 175.

Aproximadamente 4 minutos antes de llegar, recibierón la orden de descender a 20.000 pies, e interceptar y derribar. Iniciando la interceptación en el rumbo 145 y luego virando a 170.

Luego, al establecer el rumbo 140 al SW de Gualaquiza, el líder de la escuadrilla “Conejos” observó a 2 ecos en el radar a bordo, los cuales estaban a unas 15 millas con rumbo 100 y 22000 pies, el cual notifico al no. 2 quien se abrió a formación de batalla.

El líder trato de hacer una interceptación de 180, pero los ecos del radar se desengancharon. Entonces, tomó la decisión de dirigirse hacia Tiwintza insertando las coordenadas de dicho punto en el GPS.

Ya en el rumbo 060 a unas 10 millas de tiwintza, avisto dos aviones a las 11 de su posición (a unas 6 ó 7 millas de distancia)

Descendieron con 0,95 de mach, haciendo contacto con la escuadrilla “Broncos” del Kfir. A 4 millas de distancia escucho el pito de su misil, indicativo de que estaba enganchado y listo para ser disparado.

Cuando se encontrában a 2 millas de distancia de los blancos, escucho en su radar pasivo que estaba siendo enganchado desde las 6 por un radar que no era el del avión de su Nro.2, ni de los Kfir. Indico eso a su Nro.2 y procedió a disparar sus contramedidas electrónicas desenganchandose de la amenaza.

En ese momento identificó a dos boogeys los cuales tenían grandes tanques de combustible bajo las alas, subiendo un poco pudo ver claramente la nariz cortada de los Su-22 y procedío a disparar su primer misil desde una distancia de 1 a 1,5 millas.

El misil impactó directamente en el avión de la derecha que volaba ligeramente retrasado en relación del otro, en una especie de hilera de combate un poco abierta, con una separación de unos 800 metros.

Por lo que salío hacia la derecha y el Nro. 2 ingresó contra el avión de la izquierda al que le disparó un misil, impactándole directamente.

Los dos Sukhoi continuaron volando pero lanzando humo por sus toberas, por lo que supuso, iban sumamente averiados.

No obstante, una vez que su Nro. 2 salió de su primer disparo, el líder de los “Conejos” volvió a ingresar contra el avión de la derecha, que se encontraba banqueando hacia ese lado en un ligero ascenso. Por lo cual disparó un segundo misil que por la curva de persecución que describió, parecía inicialmente que no iba a dar en el blanco, pero que finalmente hizo un impacto directo, produciendo una gran explosión.

Inmediatamente salío hacia la derecha con el propósito de abandonar la zona, al tiempo que su nro. 2 ingresaba nuevamente contra el avión de la izquierda al que le disparó un segundo misil que dio en el blanco, pero no hizo una explosión igual al primero.

Por la amenaza que persistía en su radar warning, ordenó a su Nro. 2 salir inmediatamente lanzando chaffs y en picada con 0,95 de mach descendiendo hasta volar rasante por la copa de los árboles con rumbo norte, el Capt. Uscátegui, le informó en esos momentos que del avión que el líder impacto, se había eyectado el piloto, no así el otro que sumamente averiado siguió volando con rumbo sur.

Una vez que perdieron la amenaza volvieron a ascender a 20.000 pies para retornar a la base; ya en tierra, se enteraron que los aviones Kfir C2 habían derribado un avión A-37B y luego por la prensa supieron que los dos Sukhoi nunca regresaron a su base.

13h30 luego de esta misión, todos los aviones y pilotos fueron puestos en alerta máxima, en previsión de una represalia que nunca existió;

Galería de Fotos del Mirage F1 FAE-806 participante del combate aéreo del Cenepa

Texto Fuente: Fuerza Aérea Ecuatoriana

Un comentario sobre “El Poder Aéreo Ecuatoriano en 1995 – 21 años de la Batalla del Cenepa

  • el 24 agosto, 2017 a las 20:48
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    Excelente.

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